El presidente del Partido Popular andaluz, Javier Arenas, lamentó hoy las últimas cifras del paro que reflejan que en Andalucía ya se ha superado el millón de parados y que existen más de 400.000 familias que no cuentan con ningún tipo de ingresos. Unos datos que, según afirmó, contempla con la "mayor de las tristezas".
Arenas explicó que lo que no pueden hacer los gobiernos es “no hacer nada”, ni la oposición limitarse a un discurso negativo, sino plantear alternativas para resolver los problemas de la sociedad y crear confianza y esperanza. También insistió en que las claves son la austeridad, el sacrificio, las reformas y una bajada de impuestos, a la vez que recalcó que cuando éstos se suben a los empresarios y a los trabajadores, al final sube el paro y se recortan las prestaciones sociales.
“Hace falta que los gobiernos planteen planes de austeridad porque no se puede estar despilfarrando el dinero de todos, así como reformas muy profundas, que en Andalucía deben de empezar por la de la educación, pues sin formación no se accede a un puesto de trabajo, y, sobre todo, que se paguen menos impuestos", afirmó.
Asimismo, señaló que no es tiempo para el “reparto de cargos” sino para ofrecer soluciones. "Quien reparte cargos en estos momentos está insultando de forma muy grave a los parados", sentenció.
Por su parte, el coordinador del área económica del PP, Cristóbal Montoro, afirmó que mientras que no se acabe con el paro no se pueden acometer reformas como la de atrasar la edad de jubilación a los 67 años, una medida propuesta por el Gobierno de la Nación y que, a su juicio, supone "recortar" derechos adquiridos por los trabajadores.
Montoro aseguró que hoy es un día "tremendamente preocupante y negativo" para España al haberse superado la barrera de los cuatro millones de parados en nuestro país, tras subir en enero en 124.890 desempleados y haberse perdido 257.000 afiliados a la Seguridad Social.
Además, indicó que el Partido Popular no sólo ve estos datos con preocupación, sino también con "indignación” y que el gran problema de España se llama "puestos de trabajo". "Los datos que hoy hemos conocido contribuyen a un pésimo comienzo del año, ya que llueve sobre mojado", agregó.
Del mismo modo, aseveró que "ni siquiera hemos llegado al final de la crisis económica", por lo que se hace necesaria una rectificación de la política económica del Gobierno si se quiere frenar, lo que calificó, la "sangría de parados".